Cuatro años de guerra, invadidos por vecinos violentos, que también tienen familia. ¿Quién impulsa al enfrentamiento?
En el domingo de la transfiguración del Señor aceptamos que hay lágrimas que traen una luz nueva. El llanto de tantas madres ucranianas nos propone no detenernos en el desierto.
El temor de los jóvenes ucranianos a ser secuestrados y trasladados al frente, reclama nuestra solidaridad.
Una anciana sonríe mientras abraza dos bolsas de arroz. Tú, con otros, haces posible ese arroz y esa tímida sonrisa que nos dice “es posible la paz”. Los hijos de Dios, muy humildemente, con fe en las bienaventuranzas, buscan y denuncian el abuso de toda guerra.
Sabemos que es posible una luz sin sombras, quizás envuelta en lágrimas transfiguradoras. No estamos condenados a la violencia.
¡¡¡ Esta Cuaresma, atravesando desiertos, seguiremos buscando el don de la paz !!!
En el domingo de la transfiguración del Señor aceptamos que hay lágrimas que traen una luz nueva. El llanto de tantas madres ucranianas nos propone no detenernos en el desierto.
El temor de los jóvenes ucranianos a ser secuestrados y trasladados al frente, reclama nuestra solidaridad.
Una anciana sonríe mientras abraza dos bolsas de arroz. Tú, con otros, haces posible ese arroz y esa tímida sonrisa que nos dice “es posible la paz”. Los hijos de Dios, muy humildemente, con fe en las bienaventuranzas, buscan y denuncian el abuso de toda guerra.
Sabemos que es posible una luz sin sombras, quizás envuelta en lágrimas transfiguradoras. No estamos condenados a la violencia.
¡¡¡ Esta Cuaresma, atravesando desiertos, seguiremos buscando el don de la paz !!!